Cada frase alberga una historia distinta. Las letras dejan huellas que las palabras siguen para que tú puedas vivir en su historia. Disfruta cada paso.

martes, 4 de julio de 2023

Tengo unos versos que empiezan con tu nombre pero acabaron sin nada
Un compromiso que se muere en mis brazos

viernes, 7 de octubre de 2022

La sed, la vida
Lo que nos une y nos descompone
Los párrafos de amor que no compongo por no entender 

El lamento de las palomas olvidadas, sucias, podridas de sentir 
Dame asfalto hirviente

sábado, 24 de septiembre de 2022

Tal y como la pequeña planta acepta la llegada del otoño y renuncia a su cobija veraniega, sucumben mis entrañas al frío invernal y digo: gracias, pero ya no se escribir

sábado, 30 de abril de 2022

Beso al clavel que arranqué de mi pecho como besarían las madres a sus hijos no natos

Beso al pan duro que le tiro a los perros como al corazón del que me deshago; majao sin humedad pero expuesto al abril perenne, a la lluvia fuerte que golpea los claveles, con los ojos fríos y los sueños en las ojeras

Las ferias que no recuerdo y que me arrancan del suelo; la memoria, hace tanto tiempo, 
¿y si vuelvo?

Manos raudas que actúan sucias y vanidosas, como los claveles pisados en el albero
siento los corazones llorando, tan llenos de desconsuelo, ay; ya no se acuerdan del verde suelo, del cálido lecho, húmedo y palpitante
Te arranco y luego pienso: ahora que ya quedaste marchito, pequeño clavel al nadie le importa, quizá solo a mi que te observo desnutrido, que ya nadie te huele ni te admira, eres el monte quemado, el callejón sin salida, el sonido de las lágrimas en el suelo, ya tan hecho, tan escurrido, tan decidido sin voluntad propia, sin que fueses tú el dueño de la potestad de tu libertad, de las hojas por las que luchaste, del verde esperanza que me anima, de la madrugá altiva, ni de la feria de las vanidades, ni de tu propia existencia 



jueves, 6 de enero de 2022

El invierno frío remoloneando entre las rejas, riéndose, jugando con la escarcha; el dulce ronroneo de mi corazón felino que calienta y que llama, 
con voz tranquila y paciente, llena de caracoles,
a la memoria que se va

La miel que sudas, la piel ajena, los besos de Judas

Qué fragilidad en la mañana desnuda y temprana, cuando en el rocío encuentro la calma 
Qué tan inexpugnable es tu fortaleza, amor: corazones de aceite que resbalan,
la misma coraza cada mañana, reluciente, inocente, pero de voluntad desnudada

Corazones de libre albedrío, residentes de un pecho arañado por el recuerdo; poeta que siente, que muere y nace en el mismo lecho, al que recuerdo triste y dolido en la infancia, en la memoria que nos mata, en la esperanza ilusa, en la intención prematura llena de ganas
'Estranha forma de vida', canta Amália, en un fado feliz de estar tan triste

Qué tan firme es la piel en escorzo, los besos en reposo,
petirrojo que cantas, orgulloso, los buenos días: ¿a quién le cantas?
¿Al alba sincera, que no engaña?
¿Al sol que calienta, o al que apuñala?
'Al invierno frío que se escapa por tu ventana'

Son los versos del olivo donde te posas, aún dormidos, perezosos y llenos de cariño, los que recuerdo hoy, siglos después, que revisito y me hacen reír: quizá sean tuyos, como el canto del petirrojo y el sol, el alba, el invierno frío que se me escapa

Los versos del olivo, los versos del olvido.


'Que estranha forma de vida
Tem este meu coração
Vives de forma perdida
Quem lhe daria o condão?
Que estranha forma de vida
Coração independente
Coração que não comando
Vives perdido entre a gente
Teimosamente sangrando
Coração independente
E eu não te acompanho mais
Para deixa de bater
Se não sabes onde vais
Porque teimas em correr?
Eu não te acompanho mais'



jueves, 23 de diciembre de 2021

Para mí, hay una sensibilidad especial en el vínculo entre los caracoles y la lluvia

Son como dos versos lentos y contiguos, finos e hirientes, sinérgicos, constantes, y uno debe pisar entre sus letras con cuidado, como entre los charcos de lluvia, siempre y cuando no quiera empaparse los pies y el corazoncito

También hay una fuerza inquebrantable más allá del triste y leve crujir físico de su caracola, que puede tener ecos muy hondos, si uno quiere atreverse a verla, y a oírlos; pues lo que para nosotros es sólo un paso en nuestro poderoso e individual camino,
casi inocente, a veces autómata,
tiene un impacto en su pequeño mundo

Ellos llevan su casita a cuestas, donde pueden refugiarse, casi como un niño bajo las finas sábanas. Seguridad. Esa ilusión, tan frágil como una pequeña concha, que inspira sensibilidad y fuerza; para mí, es la fuerza de ir con cuidado por donde camino, con todo: lo que pienso, lo que digo, lo que hago, lo que piso; para ellos, la de lanzarse a arrastrarse lenta y decididamente a comerse nuestras espinacas, o lo que pillen; para el niño, la fuerza mágica de la imaginación, que cambia la sábanas por una armadura
E incluso siendo adultos, después cuesta mucho cambiar esa armadura por la desnudez, la sensibilidad atenta, la fuerza templada. Serenar la lluvia interna. Tener la paciencia de los caracoles, y del que los espera y los observa.

A mi me inspiran mucha ternura, y me llena de fuerza pensar en su pequeña e importante existencia ... Vivir en el campo es maravilloso, hay miles de hadas, si uno cree en ellas.

'Pisa despacio, pues pisas entre mis sueños', dicen.

'Toda vida es preciosa', pienso.


miércoles, 15 de diciembre de 2021

Ese punto está tenso, deshazlo en una coma,

A los poemas hay que darles tiempo
Una pausa necesaria, una pausa de verso

Ese punto está tenso, deshazle su rabia
Dale amores; 
Me camelas, moreno.
Dame amores, un plural sincero
Este punto está tenso, lleva trabajando todo el día, son demasiados latidos, ay, dale amor
Una coma, una pausa, algo
Tres segundos de silencio, al menos

Me paro a tejer porque construir con las manos se me antoja como caminar. Llegar al destino por nuestros propios medios. Los propósitos, cumplidos paso a paso. Con sus pausas, sus comas, sus músculos tensos. 



Cuando el miedo llega, con su boca de mármol, y nos congela la voluntad
Volver a los antiguos poemas es difícil. Ya no soy el mismo. No sé escribir como antes, con el fervor adolescente y el ronroneo de un corazón felino, independiente, herido. Para mí, todo esto es nuevo cada día. Los mil corazones, las mil dagas, las mil heridas. Son las mismas, pero yo no. 
Cuando el miedo llega, con sus ojos de obsidiana, apuñalando nuestra capacidad de decisión; 'no sé qué decir', digo. 'Si tiene que ser, será', pienso.

¿Cómo puedo volver a donde ya no estoy? Es que ya no soy el mismo.

miércoles, 16 de junio de 2021

Reconectar con la poesía es recordarse a uno mismo desde el corazón 

jueves, 30 de julio de 2020

Veo en su cuerpo la luz de un poema nuevo
Líneas curvas llenas de espejos
Pozos, vacíos, lo etéreo
Asimetría perfecta, en sus curvas rectas, veo crecer la hierba de nuevo en las cenizas viejas, me dicen, ains, que susurran sus labios de cera

miércoles, 27 de mayo de 2020

¿Cómo era escribir en pasado?
En música que ya ha sonado
Canciones de memorias pasadas, el freno de la voz en el punto y coma; sí
¿Cómo es el compromiso de la duda, de la pregunta?

sábado, 4 de enero de 2020

No sé si escribir o escribirme
Dedicárteme los versos que se caen como erratas desde el papel al frío mármol del recuerdo yacente, frágil y dormido.
Remover ese verbo personal,
¿cómo recuperó la voluntad?
¿cómo recupero la voluntad?
Si estos versos son para mí y al amor, ¿es egoísta? ¿monstruoso? 
¿Es un portazo sordo, inmundo, recordando el sonido frágil de espejo cuando la marcha y la ausencia suceden de nuevo?

Quizá es el interrogante la facilidad de poema
Si lo encajo en verso, en mi cabeza cabezota, ¿funcionará?
 

lunes, 28 de octubre de 2019

La mano que rompió el hielo; a lo hecho en tu pecho

La aceptación del dolor como parte de la sanación, sin paliativos;

hay una poesía volando en este patio de luces:
se queja en voz de anciano olvidado

Las plantas lo sienten; el recuerdo sigue líquido
Tengo un alma de doble filo: cantarina, carabina 
El ego espeso, denso, untado en manteca rancia
Se desliza bocabajo por el patio, gimiendo y comiendo terreno
Desciende, me mira, coge y me dice, 'monstruo', y se ríe
Mi dolor senil, cortante e hiriente como un verso
Una anciana y vecina voz se cuela patio abajo:
'llama a urgencias'

'No', dice mi amor; 'acéptalo, sánalo; lucha contigo'
La paciencia es letal.

Tengo este verso herido; en su punto y su coma inmenso, ahora llegan tus besos y tus brazos alados de espontaneidad culminada, vuelo aterrizado en la piel ajena, compartida y serena

¿Se parece esto a un poema infinito?




martes, 25 de junio de 2019

De vigilia interna bajo el acebuche

Con sus sombras y su mecerse al viento
Tranquilo, sereno
Las gramíneas, el cuerpo
Alterno el monte por tu cuerpo
De vigilia, vigía, mira en lo hondo del pecho, rebusca, escarba;
¿qué esperabas, si ya no sé qué decir?

miércoles, 22 de mayo de 2019

Si tenemos cinco minutos para un amor que no ha nacido
Que se manifiesta en sueños dormido
Y las urracas lo despiertan a llanto vivo al alba
Si lo tenemos, corazón, cántame al oído

'its better to burn out
Than to fade away'

jueves, 14 de marzo de 2019

Un impulso me devuelve a las líneas ;
Por la noche siempre, despacio y tarde, me vuelvo a decir; espera, no sé si en primera persona, o en tercera; me se vuelve a decir: ¡despiértate y vive!
Por el sol naciente, su verbo volver siempre traspuesto. De lado. Sediento.

Marginando los versos a otro párrafo. Desterrándolos del continuo espacio del presente. Se me olvida volver.
Con el corazón palpitante, rápido y volviendo, pero se olvida la palabra escrita, con los meses y el sinsentido del verbo transitivo y divino. Aleatorio.

jueves, 12 de abril de 2018

Poema infinito

Tu boca de palabras escritas me pide lo bonito
y a mi me viene a la cabeza la sangre azul del pescado y su aleta dorsal que corta como la ausencia
el poema siempre llega, pienso yo; dame tiempo, caricia y lamento

Que no existes a mi vera

la versión de un amor invisible e inhóspito
un corazón que es nuevo susurra, con voz orgullosa,
'no es el amanecer del amor, no es, no puede ser
no existe para tí
a esta vida no viniste a sentir'
es la voz del miedo que vive también y que rompe las aguas de la certeza con su aleta dorsal de tiburón y de ausencia

y la respuesta viene silenciosa desde dentro, la fuerza, las ganas, mi aliento:
'a pulir entonces el amor que ya sentí'

Su antigüedad que llevo como cadena en las piernas

me roza el camino porque quiere huellas
ahora será ésta de plata y no de pena;
el lastre brillante de volver a escribir

la voz que ofrecen tus palabras es silencio
sé que no existes y eres ajeno.

'Me abrazas por dentro y me pasas los deseos por la espalda, haciendo cosquillas hasta que me quede dormido'

Este poema no tendrá fin
será eterno aprendiz de la prudencia;
volverá entonces el poema que podría ser tuyo, si rimara con la ausencia

Son versos y mas versos , todos en mi cabeza , recitándose, riéndose, besándote en la frente
Recitales de una mente demente
paciencia es su palabra elegida 
brillante y comprometida
paciencia es la bendición recibida
la voluntad y el compromiso hacia ella.

La confianza me es de piedra por las noches cuando siento dudas que arañan el pecho del poeta y una voz que es de la tierra me cuenta el cuento del amor y del lamento y me da de beber el recuerdo líquido del esperma olvidado en la memoria del amor y la carne que se vuelve gris, la muerte que acecha, y las esquinas se redondean para dejar rodar una imaginación por el suelo que no para de gemir pensamientos y emociones, imágenes, caricias y esos lamentos de un amor memorial olvidado en el esperma espeso ya del cadáver que me puebla las entrañas y no entiende de comas ni puntos finales que no para de reír con su boca de mármol y granito y esas palabras que no dice me las grabo a sangre en la piel de mi pecho para no tener que recordar de nuevo que ese amor infinito no viene de fuera si el que brota de dentro se compone de retales, y solo piensa en puntos finales.

Por el precipicio de la incertidumbre he caido
y en el agua he sentido la caída
en el aire solo había certeza de muerte
pero al filo de la navaja lo llamamos seguridad cuando desnudos bailamos en el desfiladero del miedo porque el cuerpo tiembla y la vida creemos que es la causante de la adrenalina
¡y no existe la caída!
desde el corazón la altura , desde la mente la llanura, en el cuerpo la emoción solo tiembla pensando en la idiotez de la expectativa y sus ganas de ser de una vez la realidad resolutiva que pondrá fin a la herida
pero, yo, en mi primera y plural persona, de múltiples individualidades, mi yo del ahora roto y complejo, solo entiende que la expectativa es la muerte de la voluntad.
Creer que llega como la marea, y no saber que el mar está dentro, que el amor es solo un reflejo
'ni príncipes ni princesas y arrancada pobre flor solo buscaba algo mejor'
la cabeza solo gira detrás del poema que no entiende de mareas ni caídas
Ese que sincero me daba la expectativa
y este que , honesto, fiel , compañero,
me da la salida.

La quietud de las emociones y la ironía hipócrita; tanto rezar a la paciencia y acabar rasgando el tiempo por querer conocer la vera del cuerpo y su alma
la bahía que te nutre y que me llama
esta noche no quiero palabras
por un sueño que es de agua deslizan los temores sus aletas y me vienen a recordar el terror el pavor el horror de la bienvenida que no viene por impaciente
querer el amanecer al despertar de madrugada y el refrán que acompaña estas palabras

Ronronea por los dos, corazón de maullidos, para sanar la piel y las nubes de tormenta
ronronea a través de este cuerpo, de los pelos, de los versos, ronronea con los dedos, con los besos, con los miedos
que tu vibrar sea el motor de este pensamiento,

la inspiración es fuerte por dentro cuando la droga de los vientos se lleva volando todos los recuerdos de todos los modos posibles en los que la escritura consciente supere al simple y presencial observar de las letras deslizándose en la vista en el corazón en el formato y que se para de súbito cuando se ve frente al momento físico , el río, el fluido y su verbo verdoso, el simple mensaje residente en el silencio, tan simple tan bello tan incomprensiblemente complejo en su manera de simple ser completo, ser sustantivo, verbo, adjetivo, determinante en la manera , en la voz, en la vida

Tu boca de palabras escritas me pide lo siguiente
y a mi me viene al corazón la puerta de tu pecho y el llamar tres veces
por mí, por ti
por la libertad de sentir.


Tu boca de palabras y silencios me pide que entre
que me atreva a recitarte estos versos de frente;
mi boca de palabras marchitas me pide el recuerdo,
ese de la vida que dicen que muere, el recuerdo, de la vida que renace, el recuerdo
la nostalgia de la cadena y el camino
la melancolía hecha los olivos de mi tierra
por tu pecho, por tu corazón de aceite y por la miel que sudas
por ahí resbala el querer reconocerte
porque la vida no muere y el amor trasciende cuerpos y tiempos y para él el espacio es solo un recreo.

el merecer tu querer y quererte hacer merecer

Pausa de verso
el simple renglón de lo ajeno
¿ qué vendrá en el siguiente escalón ?

Tu esencia de madrugada y nieve me llena de calor
una emoción florece en el interior
saber que luchas por tu fortaleza en el corazón, que tienes mil latidos para una ilusión
saber que los mares de tu alma son profundos y serenos y en tempestad cuando han de serlo
ese saber se me enreda en el pelo y rizo mis rizos buscando tu esencia de madrugada y nieve llena de palabras y silencios en bocas que piden lo bonito y lo siguiente

tú, esencia
de madrugada y nieve
llenas de calor mis corazones
inundas de fuego el que nace con las letras y palpita leve, poco a poco, paciente
ahora las noches son fáciles

Sueño que hay un corazón en llamas que en el futuro presente prende fuego a toda mi alma
'como el árbol en llamas que no ardía y hablaba la voz'

Digo que muerdes el cuello y la almohada, los milímetros de la piel recién sembrada, como el árbol en llamas que no ardía y hablaba la voz con un susurro tenue y brillante con la llama de una vela que baila al son de dos cuerpos que buscan en el otro ese fuego interno que sea el árbol y el bosque

No quiero cortafuegos esa noche
quiero que laman las llamas este alma
que sea destrucción y de nuevo la creación
que sea la piel recién sembrada, la carne de hermosas cenizas, crujiente la mirada, quemada, con tus ojos de la tierra, dices que hay un corazón en llamas que viene a prender fuego a toda mi alma, a aprender a prender, y yo me siento de madera como el árbol en llamas que no arde pero se consume en un leve amor que palpita poco a poco por las noches fáciles cuando sopla el viento fuerte de la tramuntana y hablaba la voz que se arrastra desde la distancia para extender este poema que tiembla de ganas de ser infinito

Tengo un tope en la garganta
y una cascada en la boca
algunas palabras no se atreven a pasar de la tráquea
y las que se rebelan caen deslizantes por la lengua, expectantes por nacer y ser libres
las más tímidas se refugian en la cabeza, recitándose sonrosadas, las más atrevidas se manifiestan en la mirada;
hay un límite que corta igual que el miedo y me nubla todo el pensamiento
me ahoga la voz
pero hay una luz que nace dentro, tenue, una rebelión que empieza desde el cuello, unas palabras rebeldes, nacientes, libres, tímidas rosas de un invierno que se acerca, que se atreven a florecer en el crudo y prematuro frío del miedo; empieza a romperse desde dentro, la costra de palabras secas, cruje y deja asomar la luz y la verdad.

Tengo un tope en el alma
que me asusta y me engaña
tengo un corazón por cada llaga, por cada daga en el alma clavada, por cada ilusión que no nació y cada amor que no sentí;
noto un crujido en los límites inculcados a fuego en mi ser, hay una rebelión que se alza contra la costumbre de estar siempre oculto en las memorias del amor, refugiado de una guerra interna, y noto el tope en la garganta que se cansa de ser silencio en la voz  y la cascada en la boca empieza a caer fuerte y estas palabras chocan con un formato que se parece a un corazón donde reciben cobijo y siento que los límites establecidos por la rutina del miedo se rompen de repente y se baten en retirada

Tengo unas palabras que se expresan de madrugada, improvisadas
y no tengo rimas en la manga
ni ases en la tinta
tengo mil versos y tres heridas para mil corazones
tengo unas ganas que revolucionan el alma y hacen reventar los límites que cohibían toda la voz de estas palabras.

El continente que tienen esos ojos
una geografía en la mirada
un espacio de tierra que quiero cultivar, mimar, cuidar
hay un continente que llena esa mirada
con océanos y valles, verdes bosques, tierra marrón de ojos profundos, casi deja a la noche sin esencia, y rojos versos de cariño me crecen de madrugada cuando pienso en la agricultura que ejercería con ellos y siento que el tiempo es absurdo y la distancia una ilusión que creamos dándole el sentido figurado y hasta literal que creemos merecer

Es por las noches cuando se me apresura una emoción, nerviosa, como la primera flor de la primavera, me recuerda a la infancia que ahora aprecio desde la madurez del alma y el cuerpo y me río, fluyo como el sinónimo de la palabra, hay una corriente que me atraviesa, me río fuerte, las palomas de enfrente se asustan y se arrancan del sueño, como si soy lluvia y me arranco del suelo. Es en esta misma cama donde nació el principio de la boca de las palabras escritas que me pedía y me reclamaba lo bonito de una emoción nerviosa y el miedo al mar que está demasiado en calma y llora por una tempestad. Ahora puedo pararme a sentir en paz un sentimiento que se sostiene en la paciencia y en saber que no florece solo en esta primavera interior, que hay otra flor que brota del frío, que nos arrancamos del suelo pero en compañía, con la boca de palabras escritas que pide lo siguiente y la puerta de tu pecho y del mío, la mía, la puerta de mi fortaleza interior que he alzado para dar paso a este tipo de noches que no había experimentado antes y sin embargo se deslizan suavemente castillo adentro con una luz de plata y luna, iluminando la oscuridad que tanto tiempo ha reinado en este corazón que se me sale del pecho.

Por un poema que se alarga cada noche se desliza una emoción principiante, una experiencia nueva, un corazón infante. Pero otra emoción se arrastra como las serpientes camino a casa, el decir 'sin fin', decir principio, es atar a un sentimiento con los lazos del espacio y del tiempo, existe un temor real a caer de nuevo desde el borde de la cama al suelo duro y de la realidad sentir otra vez el frío aliento que dice 'niño que quiere ser caballero' y que recuerda eso que susurran unos labios de cera, y me paro en seco a tomarme el tiempo como el café de la mañana, despacio, con la coma en su sitio al igual que la piel, a tomarme el espacio con dos pasos en retirada para tener la perspectiva más clara de estas palabras.
Aún así una estrella se rebela en la negra noche y se acerca y me da dos bofetadas por creerme agua sucia y estancada y me dice que corra y que vuele que me suelte las palabras que son el cordón umbilical que siempre me ata al vientre de la muerte y resucite al corazón que siempre temió tener que morir otra vez por atreverse a sentir algo que cree no merecer, que me calle y que escriba, que siga, que no me frene a mi mismo después de tanto pedir libertad en mi alma y misericordia para sus heridas.
Hay un botón en esta superficie táctil que dice 'hecho' y se desborda la palabra ironía por mi lengua pensando a la vez que el tenerlo hecho o deshecho se me asemeja a hacerlo con tu cuerpo, a hacer y curtir como en sueños un amor carnoso y un verbo en presente y no en pasado, porque no todas las emociones son inmarcesibles y las hay que marchitan con los días sucesivos y ya es hora de que se le caigan las putas hojas podridas de tanto negro latir a ese miedo que me aterra desde niño, a esa palabra solitaria que no es aquella luminosa que me brilla en la lengua, cuatro puras letras de flor de escarcha, y se me desarrolla esta prosa improvisada en el formato que dedico a tu existencia porque hay una relación entre esta emoción principiante que se desliza por un poema lleno de recuerdos por venir y todo este tiempo futuro que se ha repetido en mi alma como los cien años de soledad de un libro, en bucle, hay una relación entre el eco de tu nombre y toda la vivencia que me ha impulsado siempre a escribir, y la busco en cada frase que extiende las noches poco a poco en forma de palabras y silencios y bocas que siguen pidiendo.

Poemas paralelos de hojaldre que se superponen con capas grasas
tengo la lección de hoy mezclándose con las ganas
se reflejan, se nutren en simbiosis, un querer y otro querer
la técnica de amasar un corazón y desarrollar amor
no apliques fuerza o crearás nervio
aplica calor para romper el hielo que recubre el recuerdo
las fibras que condenan la elasticidad a un continuo retorno a la forma, como el miedo, los poemas paralelos que son de hojaldre me dan este hambre por conocer, por crear y por amar, pero me dan de comer el desconocimiento para que yo me aleccione en dejarme llevar y amasar a ciegas el porvenir, clavarme el verbo conocer en las sienes y encender una vela para esta oscuridad que tanto tiempo lleva asustando mi yo más pequeño

me entra un calentón y rompo la almohada
la sangre se altera y corre loca por mis venas, se encabrita, la relajo, la excito con la imagen tras los párpados, una mano que sale de debajo de las sábanas me roza el vientre y baja y me entra un calentón que cambia mi armadura por encajes y me suelta las fibras tensas del hambre por conocer y por crear y por amar

hay poemas paralelos que se superponen entre el sexo y el querer, los pliegues de una piel en desarrollo, uno simple, uno doble, otro doble, uno simple
mezclo el saber querer con el hacerte el amor,
amor invertido y el hojaldre también
las lecciones son las mismas y las condiciones también
amor del derecho y el corazón del revés
se me pliega la piel aleatoria de tu cuerpo en la mía, suena el eco de tu nombre con una voz tranquila y serena ahora que mezclo los poemas como quien junta harina y agua y pliega con la grasa de tu piel o la miel que sudas esta emoción principiante y paralela a un tiempo que se acerca desnudo, despacio, y me quita el hambre de la boca

'Que conste que esto no es amor' dice la razón,
'no me exalto solo por las ganas'
Yo le digo, silencio, guárdate la voz tras los colmillos
aquí no hay sitio para tus quejidos

Otoño
las hojas secas de mi pelo lo saben, otoño
has llegado justo a tiempo, tú que les das la voluntad de soltarse y revivir
recibir del suelo la fermentación de la nueva muerte y la vida que vuelve
y yo que hago de ellas la metáfora del amor y la metamorfosis del dolor, me sacudo de la piel las que se aferran al recuerdo triste y líquido, como el perro que sale del arroyo con su pelaje empapado de emociones, me sacudo las gotas de ese recuerdo de esperma y esencia, me sacudo las que se resisten al cambio de estación
hay un cristal empañado en el baño en el que se dibujan con improvisación las palabras y las alegrías
has llegado hoy como estos versos debatiéndose entre la noche y el día
estabas en la cama con una sonrisa
Has llegado como llega el otoño y la aceptación de la cura
yo que germino esta emoción por las noches;
primavera interna de un amor,
mima estos versos en flor

Esta siendo otoño, esta vez en la estancia, en el espacio de esta cama
Igual que llegó, tú llegas

Es real;
hay libertad en tu mirada

Pausa de tiempo, el simple renglón de lo venidero

El tiempo, un aquí y un ahora, la estancia fría, las sábanas limpias, octubre sin heridas
Un corazón que late fuerte y otro también
Si es recíproco no hay temor, nerviosismo virgen de ilusión, para y mira alrededor, coge impulso, ganas, bocas que escriben, no hay distancia
Te escribo aquí desde un latido tranquilo, lento pero fuerte; tranquilo Pablo, tranquilo
Hay una esencia que cuelga en el aire
Dice 'paciencia'

'no me frenes
pero no me aceleres'

Hay una alegría que rebota entre el suelo y el techo, en cada salto un beso, en cada espacio, tiempo; esencia suspendida en el aire, paciencia, no me frenes no me aceleres, déjame fluir, me dice una voz pausada cuando yo me abro el pecho entre las sábanas limpias y ahora y aquí, en la estancia fría, en un octubre sin heridas me dejo la emoción que respire por si sola y entiendo el camino individual que cada pie, golpeado o no, tiene que andar

Pausa de verso, pausa de tiempo
el renglón de lo ajeno y lo venidero
no tiene que ser simple ni complejo
solo tiene que ser, en infinitivo, y ser sincero
no me seas imperativo, hombre azul de los mil corazones, date espacio, dáselo, concédete tiempo, concédeselo
Deja de conjugar el presente según los mil latidos que te nutren
Hay una lección en todo esto que es tuya y nada más; administrar todas las emociones solo con respirar, en cada despertar, la rima no tiene que rimar siempre en un verso ni el corazón tiene que latir solo por un beso
Concédete la ilusión, el momento, conocer y reconocer, desconocer también.
Pero el poema infinito crece cada noche, porque se basa en la palabra amor y su verbo y todas las posibles combinaciones que implican individuo, carne, extranjero del alma, el que viene y el que está, el que se va, lo que se separa y lo que se para, continua escribiendo hombre azul de los mil corazones, niño que evoluciona, niño azul celeste, hombre que creces como un poema, hombre terrestre, y a ti te dedico el momento, estos versos en presente, incluso en distancia, que son todo lo que tengo.

Pero tengo que parar, dormir este poema, que hiberne, que fermente
Tengo que parar y seguir aquí, ahora, terminar lo empezado en esta ciudad que me ahoga con su toxicidad
Que crezca su calima en mis adentros, corriente roja de mis venas y pensamientos, un abrazo desde la espalda entregada a la noche y a las sábanas
Que crezca por dentro, en los recitales de mi mente, con cada movimiento; firme, tenso, suelto, ligero
Con el sol sucio y negro que me apuñala la piel y los recuerdos y el que brilla allí a lo lejos
Tenerte en la memoria, en la palabra escrita de mi conciencia, y no en la boca
Distancia de tu piel, tus ojos abiertos en la serranía, la carne, que crezca por dentro, el sexo erecto, el alma también, corazón, corazones, que crezcan por dentro los besos los versos el momento, no me frenes no me aceleres; susurra el poema que sigue en mi mente 'déjame crecer pero en silencio'

'esto no es una despedida'

porque la sensación siempre es infinita en las pieles aleatorias, en los ojos del cualquiera, los besos que no llegan ni de puntillas a rozarse en las bocas ajenas y escritas
me he precipitado, si, anticipado, por los precipicios de la incertidumbre caminando, y ahora caigo por consecuencia, y ahora en el agua siento la caída, en las manos secas siento el error de estas líneas; se me adelantan los versos a los hechos, y yo, impaciente, no me administro los mil corazones, pero ahora que caigo entiendo la lección justo antes del contacto frío de la realidad y si esto ha sido un sueño, una ilusión como todo lo que veo a mi alrededor, si esto es un juego de pasión y amor, entonces el poema sí que es infinito, porque son versos rojos que se dedican al amor y a la pasión y la emoción en primera persona ha sido la tinta y el formato. Y ni me despido, ni saludo, ni espero, ni me freno ni me acelero; he notado el frío y el viento, la ironía riéndose siempre, solo quiero vivir esto, que sea como tenga que ser; te agradezco a ti, que has vivido en este poema infinito, como el amor, a ti, la lección.

'los versos al amor, y no de amor'

Hay unos geranios rojos de pasión en una pared cualquiera que me recuerdan a la sangre que sale por tu nariz

Un cielo demasiado abierto para la sangre azul del pescado y el comienzo de un poema

Los recuerdos nublados por la nostalgia
La infinidad de estos versos que no acaban
Desarrollados en los márgenes del alma porque el epicentro del formato en blanco se me rebela en procesiones internas

Desarrollado en los márgenes laterales del amor, porque el olor de la almohada se va, la pasión se oculta en otras sábanas, los geranios florecen en sangre viva y yo, que te quiero en flor, pleno, lleno de individualismo, los miro de reojo por no recordar otra vez y poder olvidar de una vez.

Tu boca de palabras fáciles se me marchita por dentro
Tengo al olvido arañandome el pecho; es al contrario ahora, lo contado por lo vivido.

Quiero hablarte del presente, con tu piel emanando su vapor tenue, tibio, de versos inspirados, la miel que suda: el presente se comparte;
el amor que rompe el concepto de unas cadenas definidas
la fuerza de su espíritu, la magnitud de su esencia, y la extensión de las heridas;

quiero decirte que no existe tiempo, distancias ni cadenas, lastres, durezas del alma; una estancia fría, no existe ningún motivo mayor ni mejor que el mismo y constante cambio desarrollado en el presente y en este poema que sigue siendo de bocas e infinito

Veo tu amor moviéndose entre las hojas de los árboles y de mis rizos, sus recuerdos enredados, la materia de ilusiones que deja en rastro, veo como está siendo otoño de nuevo, esta vez por dentro, se marchita el amor que se mueve entre los huesos, el toque de queda, el poema infinito que se acaba, el recuerdo que se va, veo tu cuerpo en sueños gris y sólo, perro de la calle, yendo a por calor a cualquier parte, y pienso que dejarte ir es dejarme avanzar y el amor, si tiene que ser, será.

miércoles, 11 de abril de 2018

Tengo que soltar a este parásito; mi energía siendo fuego, ella sola muriendo, quemando los rastrojos del amor que dejó una piel y una ausencia.
Tengo que matar a este parásito; de mi sangre se nutre y la deja negra, los miedos siempre alerta, esperando aquel resquicio de debilidad para poder lucir de nuevo sus aletas.

'Las noches siempre queman'
Se me atragantan las madrugadas, el corazón que sembraste en el pecho con sus latidos lentos e intensos

viernes, 23 de marzo de 2018

El hambre no se desarrolla sólo en el estómago; es un rugido interno que gruñe por el vacío; o por estar lleno de una nada opaca y negra; el hambre grita desde el hígado, la ira apagada por fin; el hambre muerde desde el cuello, la voz es el bocado; el hambre me toca desde el sexo, la carne es solo un mensaje.
Hay un amor que se ha comido a ese corazón que nació nuevo y falleció joven. Su hambre era gula. Necesidad. 'No pasa nada', susurra el duende en la conciencia; la construcción infinita del amor no conoce límites, el cemento es sólido siempre, no es aire como el futuro. 'Tú tranquilo; vuela fuerte y alto, metáfora de pelo rizado, vuela libre con tus nuevas alas, tú, hombre tranquilo que me acoges con tu pensamiento aquí en tu vida' ahora la estevia renace de su propia nostalgia, que es la tierra, mojada, humedecida por la saliva que sueltan mis comisuras al contacto con el hambre.

jueves, 22 de marzo de 2018

Con su desnudez inspirada
moviéndose sigiloso entre los suspiros
' Aquí, justo aquí, así '
Se desliza entre las sábanas, se mueve entre la cama; ' no me lamas la nostalgia desde la piel '
ponme del revés los versos, que sean el recuerdo inolvidable de las mismas madrugadas repetidas en los pliegues más íntimos del tiempo;

los pliegues cutáneos del tiempo
unas arrugas profundas que vienen desde lejos, un futuro que no se altera pensando en la pereza de su propio porvenir iluminado por la paciencia

Los pliegues obtusos del tiempo
Los que se me juntan de noche entre pecho y aliento
Los que muerden y los que graban a sangre los miedos
De ángulos muertos, fríos y tensos, afilados como palabras
El miedo, siempre atento; se me niegan las sílabas de su esencia de alta mar, de negras profundidades, abandonadas al amor, a la deriva, la esperanza encontrada en la piel ajena

Los pliegues repetidos del tiempo, pienso,  se me afilan solas las palabras cuando se me cuelan entre los pliegues del tiempo los recuerdos que son como agua y dedos y todas las noches los doblo aceptando la paciencia del porvenir y la atención que me otorga el tener este miedo tan usado.

Transeúntes...