Cada frase alberga una historia distinta. Las letras dejan huellas que las palabras siguen para que tú puedas vivir en su historia. Disfruta cada paso.

martes, 27 de febrero de 2018

Qué vienen a buscar, sin contar la sangre, los habitantes de la piel; a ti, vida, me vuelvo a dirigir. Dame el mensaje y yo lo descifraré; con sangre o con tinta lo haré. Clavado en mi piel con fauces de parásito, chupando de mi energía y de mi conciencia.

'sigue'

Será que entre las líneas de mis noches se oculta siempre el significado, estando alerta pero tras semanas sin escribirte; vida, a ti, que animas mi conciencia.

Sigo, busco, escribo; vivo, a ti, vida, te vivo despierto, te siento en mis sueños, como un gato humano que ronronea en el salón de mi padre donde una fábrica de juguetes sexuales comienza a surgir en el patio y un hombre que me seduce en comunión me cuenta, con tu mensaje, el significado que duerme entre las líneas

lunes, 26 de febrero de 2018

Alas rotas, ojos oscuros y senderos prohibidos.

Llevan los latidos el ruido escondido
El aire la pasión oculta
El beso la muerte que acecha.

Vuela fuerte y alto, metáfora de pelo castaño, que me vienes y me llevas
Pero rotas siento tus alas
Rotas de tanto viento, aleteo intenso, verde esperanza marchita en carne ardiendo
Aún asi vienes y te quedas
Y despacio el sentido te llevas
Lo sentido duro e imperativo, roca maciza atada al cuello frágil y en pleno beneficio de la duda, apuesta su cordura en contra del hogar
Las almas que, sinceras, llevan los latidos escondidos tras la carne
Pues impermeable es su nombre, su improvisación y su sonrisa esconden, de mutuo acuerdo, lo que mi imaginación busca
Y encuentra en latidos ocultos tras la ardiente carne

Los ojos como el fruto del olivo,
maduros de tanto ver,
pequeños y oscuros
intensos y jóvenes.

Las miradas furtivas mi morada
Y este poema
-sin quererlo-
vuela hacia ti teledirigido,
entre susurros y obscenidades que a solas asolan y en compañía atesoran.
Hacia ti vuela el sentido.
Y a pesar de los años, los más guarros, sucios, atrevidos, pervertidos, inscritos en la lista más negra del querer, rotos por el tiempo que pasaste sin ti, sin tu oscuro escondrijo, a pesar del pesar de los años más jóvenes y vividos, vuelan hacia ti las sonrisas que se escapan, sin permiso, de esta boca en flor en un día cualquiera donde risa y sonrisa se ríen de que sea broma el tiempo y el espacio, de que las almas atesoran el conocimiento y el amor de vidas ya vividas, dolores sanados, creatividad renacida.

Siento las huellas de tus caricias en mi espalda
como sienten las serpientes
a rastras
el camino a casa.
Allí donde manos rozan piel ajena siento caminos crecer y senderos prohibidos que llevan a mi cama
Sábanas en compañía.
Siento los besos ya fríos en los labios ahora secos del tiempo impío que corta quema y arrastra los cuerpos yacentes.
Los versos quietos a la espera de viento que los transporte siento, y poemas bajo tierra reflejándose en el valor de la semilla.
Siento la lluvia que aún no ha caído en mis rizos
agonía de un corazón curtido de latir.
Siento.
El roce de unas pestañas atadas a párpados inquietos que no dejan de volar,
que protegen y atesoran aquello que quiero
La mirada que sale del negro ver, que hace de mi alma abismos.
Que deja a oscuras este cuarto,
que funde y estalla bombillas, fuego apaga y calma inquieta.
Pues tus ojos están hechos de la más negra noche
Panteras en la oscuridad.
Ojos listos para cazar.
Y mi yo más valiente los observa de frente
mientras hundo mi cuerpo en el tuyo,
como quien sumerge las penas en alcohol para heridas.
Así es la noche juntos
Aunque fugaz y temeraria tu compañía fue,
las huellas de tus caricias siento aún en mi espalda.

jueves, 8 de febrero de 2018

Un corazón

Una comunidad de corazones reside en mi pecho

Una emoción por cada corazón y viceversa, universo, pluriverso, cada día uno nuevo, cada día uno menos, por las noches todos cantan en coro y su eco recorre cada rincón de este pequeño cuerpo que he elegido y su silencio dice que sienta, que si, que he venido a sentir, y a pulir lo que ya sentí, que el verbo sentir es mío y lo comparto con una humanidad que se deshumaniza y mata a sangre fría cada día un corazón cuando salgo a la calle donde los coches siguen sangrando petróleo
en esta ciudad cada vez me siento más fuerte y el compromiso con mi quehacer se enriquece
en esta ciudad atascada de gente me muero de soledad y revivo en una compañía que solo mi esencia individualista es capaz de nutrir

Para esa comunidad de corazones las emociones son simples renglones que cuentan en cada espacio una historia diferente
por cada latido un verso, distinto, en cada corazón vive una emoción, residen los miedos en la sangre oscura del corazón negro, un amor profundo como la noche habita la morada de mi corazón más antiguo, un amor maternal, fraternal, romántico, un amor amortiguador que siempre ha acolchado las caídas a desnivel que sufre mi alma cuando el negro corazón se ríe y hace fluir su oscuro saber por todas las venas y arterias de este cuerpo que ocupo

lunes, 5 de febrero de 2018

Escarbar entre las letras. Su escarcha sobre tierra mojada. Las lluvias seguidas, sí, se repiten como en rutina; dos días, dos dudas, sí, nocturnas. El color del cielo, naranja y negro, violeta también, sí, contaminado de luz eléctrica; así, por la noche en lluvia y por las noches en camino, recordando viejos versos, con el sueño colgando de los ojos y los sueños en las ojeras, noto el leve crujido del cristal de escarcha que separa el tiempo y el recuerdo.

Transeúntes...