Cada frase alberga una historia distinta. Las letras dejan huellas que las palabras siguen para que tú puedas vivir en su historia. Disfruta cada paso.

jueves, 15 de junio de 2017

El corazón no entiende de ausencias

Una verde libertad muere en mis manos
la caída la rompió y la nostalgia la mató
su lugar de sanación no admitió su presencia exótica
'llama a los responsables de los jardines del alma
que suene el pitido largo y metálico del teléfono
qué recojan la muerte que tienes en las manos'
pero la muerte es dueña de la gravedad;
la respiración cae al mismo tiempo que su cuello, que descansa en mis dedos, y es la verde libertad la que muere entre ellos
las lágrimas suben de mis ojos al cielo
la emoción se arranca en fandangos, extendiéndose en el tiempo,

las lágrimas bajan de mi cielo al infierno
la libertad ha muerto entre mis dedos

Qué etapa se cierra y cual se abre, porque todo principio tiene su fin, igual que tu vida y la mia, el sol y la luna con su día y su noche, las hojas del otoño y las nuevas de primavera vestidas. Y así, en mi vida, pensando y escuchando a tus vecinas, te pregunto, pequeño ser libertador, por la puerta que abres y la que cierras, te imploro el farol, la luz de la paciencia, como mensaje que eres y serás, enseña a mi corazón a entender la ausencia.

Para siempre la eternidad de tu presencia, de tus alas verdes que tan desconocidas eran para mi tacto, y la confortable sensación de calor que albergaba mi corazón cuando pensé que quizá tú sacrificio era en beneficio mío para hacerme entender y entender de una vez el beneficio de la muerte y la vida y su amor por la emoción que florece en la piel temprana de la mañana, con tu recuerdo libre y verde aleteando en mi memoria
para siempre la eternidad de tu presencia

'con tres heridas viene;
la de la vida, la del amor, la de la muerte'

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Prosa del frío

Por las mañanas donde se desnuda el suelo y las paredes se pintan de tristeza vaga un alma somnolienta que gime y reza a la almohada. La ventana es escarcha y fuera la ciudad sin sueño sigue sangrando petróleo. Pero de dentro una voluntad que es de pétalo y hierro late fuerte como mil corazones hambrientos de sangre y vida. Me siento fuerte en mi plural sin compañía. El frío y la prosa que desprende no son suficientes para ahogar mi compromiso.

Las vueltas que me traen de vuelta me incorporan a un sentimiento de amor espontáneo al que no acabo de acostumbrarme, hablo de esa sombra de hombre que finjo encontrar en cada atracción sexual y emocional.
Algunos poemas se tornan en prosa cuando la realidad llama sus tres correspondientes veces a la puerta de mis adentros, en ese momento me siento débil pues la emoción que albergo en la piel que habito pesa más cuando el mensaje parece ser claro pero es niebla.

La prosa del frío me calienta los huesos en las tempranas y precoces mañanas que camino. Un trabajo que es alquímico, un despertar sin desperdicio, las clases en las que aprendo carácter humildad y hechizos. Las mañanas que mecen la niñez y la prosa del frío , son todo mensajes, son todo destino que elijo.

martes, 8 de noviembre de 2016

Versos del olivo

El poema del silencio;

el recuerdo que vuelve lento
una encina y un queso, vino, aliento
un recuerdo que no he vivido y un futuro que no escribo
olivo y verso hacen el poema del olvido

Versos del olivo
versos del olvido
todo lo que ha llovido ahoga lo que dejas
la infancia que luce sus colores en la madurez del alma y el cuerpo
la mente siempre atenta y la conciencia mas despierta
unas emociones florecen e inmarcesibles experimentan con los días salados y las noches dulces, obtienen un jugo escolar y un trabajo que es de sí, de afirmación y de aprendiz
de néctar piel y esperma son las noches que queman
los versos del olivo me cuelgan de la cabeza
aceite y miel se ligan en mi piel
esa miel que sudas y el despertar que viene
pareces tosco y otro torso, no el tuyo que no existe
uno que palpo y lamo
llamo con las manos en tu pecho
tres veces y tres meses que siento que no son manos sino pomos y que yo mismo abro y yo mismo llamo

padeces de serranía ibérica en la sangre
bellota y encina me crecen por dentro
un olivo también y un naranjo en flor
azahar y nariz afilada
boca y aceitunas verdes y corazones de aceite
recuerdo y olvido
los versos del olivo.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Palmas y alegrías por el poeta y su recuerdo

Este ego contento
un orgullo que beso

y ese ego de cáncer y recuerdos

Ese otro que me nace dentro y me deshace cuando siento que la herida vuelve a las letras y las leyes fingidas de la memoria acuchillan mi almohada pensando que en ella residen mis sueños más secretos y profundos
ese mismo que escribo en las noches de sentimiento y puñal
ahora tengo poder suficiente para permitirme pararme a pensar y no sentir el frío beso de la muerte venidera
porque ese ego de cáncer y recuerdos yace dormido en el sentido contrario de las agujas de mi tiempo y forma;
materia y espacio no son nada ahora

Mis días son de nervios y las noches llenas de mariposas al pensar en las letras al pensar que me toca ensayar de nuevo la emoción que tumbada sobre la misma almohada me brinda la oportunidad de descubrirme de nuevo cada amanecer

las frases se escriben solas y me susurran verdades improvisadas

Palmas y alegrias por el fuerte poeta y su débil recuerdo
que ese ego ya no grita en mi garganta
esa ira no invade mi hígado ni puebla de presencia mi costado
la sangre no sale en naufragios de mis venas ni escuece en los versos finos de sincera plata

el león yace dormido en el sentido contrario de la cama
donde un día residían mis lágrimas
esta almohada es de fría montaña y cálida playa
sus sueños ahora se acumulan en mis ojeras y los llevo con orgullo y beso al orgullo y pasión y satisfacción personal de ser el león domador de su propia esencia salvaje.

martes, 30 de agosto de 2016

Quizá el recuerdo no sea de hierro
pero con sus labios y sus vigas estructura este momento
se hace infinito, improviso el verbo el sustantivo
El verano que paso subiendo por tus latidos
Cien años que no son de Dios ni de beber semen frío del cadáver que me acecha

Cien años que se cambian por tener y quererte
Quererme
Luego, que importa la muerte
Sino son las pieles que coso ni el tan siquiera que esbozo

¿que importa la muerte?
quiero tus palabras en mi pálida lápida
tu frente, tu pecho, tu mechón de pelo gris
tú que no vives y juegas a existir
a exigir el momento cuando lloro
cuando no soy nadie y me vuelvo del todo
me giro en derredor el corazón de piedra seca
porque el recuerdo es de hierro y las vigas y los labios destrozan lo que siento.

Vuelo raso por tus caderas
una piel bella de luz de estrella me ciega
acabo estrellándome contra ella

un llanto de bebé flota en el eco de un trueno
una tormenta me deslumbra de nuevo cuando solo el verso es lo que tengo y pienso,
si el recuerdo fuese de hierro,
si pesara más que el pesar de dentro,
la retórica y retorcida y malparida pregunta volvería de nuevo a flotar en el eco de un trueno sollozante

Y ¿me pregunto?

'pa qué interrogantes'

Cuando muere el poeta

a una boca llena de sangre :

parar las campanadas con el pecho sólo fue el principio;
sentir su eco en mis adentros me rompe los dientes y me nubla el tiempo
teje un intermedio en cadenas
me deja sangrando en la acera.

Caminar es volar si uno lleva al viento por compañía
que la noche me aprieta y veo el bordillo a ras de mi boca
Me pide que descanse las cervezas y que le escriba a tus caderas
me incitan a parir este poema
caderas sin nombre sin dueño sin vereda
escapo de ellas cayendo por la escalera
porque su eje es de tiempo y no de vértigo . . .
pero tú y yo sabemos que no hay caderas ni escaleras

Aún así el momento me llama a escalar por tu cuerpo como si mi alma estuviese cosida en enredaderas.

Me asaltan los recuerdos
quiebran las columnas del templo que duraron eternas en mi cuerpo y firmaron una paz inquebrantable entre aliento y boca
Susurraron sin querer verbos que no conozco y que aparecen en mi mente con el eco de una voz y de una campana que llora

De una vez y sin respirar recito la respuesta:
no conozco más salida que ésta
un arte que entiende y que se desentiende de vanidades y frías copas de agua turbia para paladares desérticos
espíritus que caminan muertos
caminos que son el espíritu de una muerte lenta y segura
alternación, alternativa, alternador
que cambia su voz por silencio
alterna el día y la noche sólo girando en la misma cama
no me extinguen ni las ganas que te tengo ni la desgana por tenerte
no sufro de cortafuegos ni de bosque
pero me alterno la mentira y la verdad en unas memorias prohibidas

cuando muere el poeta nace el poema
donde cae muerto su amor brota una flor,
un tulipán por la despedida
un pensamiento por el sentir;
sale un beso por el momento helado en el tiempo
un adiós en el hasta luego.

Transeúntes...